Archive for Tras la pista de un falsificador de arte

Un Falso Real: Tras la pista de un falsificador de arte Parte 4

Picture from LSU University Art Museum

Mark Landis
También conocido por sus alias:
2009 – Steven Gardiner
2010 – Father Arthur Scott
2011 – Father James Brantley
2012 – Mark Lanois

Me fui y los dejé pendientes de Picasso. Tal como les venía comentando, mi misión ha sido la de informar y educar a la gente acerca de Landis, sus alias y sus movimientos. Vayamos a Jacksonville, Florida.

Llamé a Holly Keris, curadora del Cummer Museum. Le había comentado acerca de Landis y lo que descubrí en 2008. El Cummer Museum aun no había sido “golpeado” por Landis. Llamé a Holly una semana más tarde para ver cómo estaban ella y el museo después de que un huracán había pasado por allí. Holly me dijo que estaba bien y que la colección no se vio afectada por el huracán, pero me dijo por teléfono: “Adivina qué, Matt, tengo en mi escritorio un paquete de FedEx con un óleo sobre tabla de Picasso. ¿Sabes quién fue el comprador?” Resultó ser que les había sido donado un Retrato de Lora, pintado por Picasso; éste era un óleo sobre tabla comprado en una subasta en EEUU en 2008. “Adivina quién fue el comprador. Buen intento, ¡no tengo ni idea!”, me dijo Holly. Landis había falsificado y donado un Picasso a otra importante institución de los EEUU, el Cummer Museum. ¡Un Picasso, sí! Lo que descubrí, querida pandilla de colegas, fue que Landis no solo hacía falsificaciones de artistas menos conocidos, sino de otros más importantes, como Picasso, Signac, Daumier, y muchos otros, y que además había incluido documentos falsos de John Hancock y Thomas Jefferson. Encontré que había cortado las páginas en blanco de la parte posterior de libros centenarios de algunas bibliotecas, utilizando esas páginas para crear y autenticar “algo genuino”. En cuanto a estas falsificaciones específicas, y hasta donde yo sepa, la institución afectada quedará en el anonimato. Hay que tenercoraje y visión para hacer tal cosa. Pero les puedo decir Landis fue atrapado, y ya no es más bienvenido…

Entonces, ¿a dónde vamos con esto? He estado dando pequeños adelantos sobre mi descubrimiento, y sobre cómo llegué a encontrar a Landis. La verdad es que, colegas blogeros, tengo tanto que compartir, y tan poco tiempo, que realmente no sé decir dónde empezó todo esto. Me refiero con esto a que uds. mismos se pregunten si hubiesen sido la única persona en descubrir a un falsificador de arte, y que no supieran cuándo dar esta información a las autoridades, y que se mantuvieran siguiendo a alguien durante cinco años y bajo gran presión. ¿Uds. qué harían? Tenía miedo de la calumnia, la injuria y la difamación hacia Landis. Tuve la prueba en las manos y la evidencia de que eso era real. Nunca pretendí que todo este caso respecto a Landis me llevara a cualquiera otra cosa después. Sin embargo, lo de Landis no sólo ha demostrado lo extraño e interesante que podía ser su caso, sino que además me ha llevado a tomar mayor conciencia de mi vida, a no tomar las cosas tan en serio, a ser muy diligente en el trabajo y en la vida personal, y a que sea siempre consciente de los lobos con piel de cordero, pues son muy reales y están allá fuera. Una vez más quiero dar las gracias a Angela por invitarme a ser parte de El Equipo del blog Registrador Trek. Espero comentarios y contactos de uds.

Así que esta semana les pido a todos que se mantengan alertas, a que revisen en sus archivos los apellidos Landis, Gardiner, Scott, Brantley y Lanois. Se preguntarán por qué: esos son los apellidos de los primeros cuatro alias que he encontrado acerca de Landis. Recuerde buscar mi información de contacto en la página de Autores del Registrador Trek.

¡Hasta pronto!

Matt

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Un Falso Real: Tras la pista de un falsificador de arte Parte 3

Picture from LSU University Art Museum

Mark Landis
También conocido por sus alias:
2009 – Steven Gardiner
2010 – Father Arthur Scott
2011 – Father James Brantley
2012 – Mark Lanois

Espero haber despertado vuestro interés en Landis hasta el momento, y que estén compartiendo esta historia con otros, incluso si no forman parte del “reino del arte”. Decíamos que Landis había estado haciendo esto por más de 30 años. Pero, ¿por qué?, me ha preguntado la gente –por ejemplo, en un comentario hecho en el blog referiéndose a la Parte 1 de este relato. Nunca hubo intercambio de dinero, ni correspondencia alguna ni fraude a la compañía aseguradora que hubiera interesado a las autoridades. Un antiguo agente del FBI, Bob Wittman, me dijo que si no hubo intercambio de dinero y Landis no vendió ninguna de sus falsificaciones, entonces él no hizo nada malo. Podemos haber una excepción, en cuanto a que Landis dispuso del valioso tiempo de varios profesionales durante todos estos años, y que hubo un costo involucrado, directo e indirecto, que incidió negativamente sobre las disposiciones presupuestarias e incluso, yo creo, sobre la reputación de algunos de estos profesionales. Hay más de 17.000 instituciones aquí en EEUU que resguardan o coleccionan patrimonios artísticos. Y solamente he contactado hasta ahora con 52 de ellas, aunque sé que hay otras allá afuera a las que Landis ha engañado, pero ellas no quieren reconocer que están siendo parte de su juego.

¿Cómo hace uno para detectar una falsificación?, se preguntarán ustedes. Yo no he sido entrenado o educado formalmente para ese tipo de investigación. Me despertó la curiosidad ante el cuadro de Signac donado al SCAD, y ante el Lepine donado al St. Louis. Cuando comencé a sospechar, mi tipología patológica, ese trastorno obsesivo-compulsivo bastante típico de la forma de pensar de un registrador, pateó dentro de mí. Observé las seis donaciones de Landis al Oklahoma City bajo una lente de aumento simple y luz ultravioleta. Cada pieza, el Signac, el Lepine, Daumier, Laurencin, el dibujo a la sanguina del siglo 17, y el Valtat que habíamos recibido un poco antes; todos tenían algo peculiar. El Lepine brillaba bajo la luz negra. ¿Por qué? Había un brillo blanco en todas las secciones en las que Landis no había usado pintura a óleo del siglo 20 para pintar sobre reproducciones digitales. El dibujo a la sanguina, que se suponía era del siglo 17… tenía áreas que brillaban en blanco o en azul oscuro, que dieron lugar a que yo utilizara otros recursos que confirmaron mis sospechas… mi nariz. Para que el dibujo a la sanguina del siglo 17 fuera auténtico, la montura sobre la que había sido fijada debía estar quebradiza, despedazándose al menor esfuerzo. Me recuerdo quitando la esquina inferior izquierda del marco, esperando que se deshiciera y cuidando de no dañar la imagen, y ¿adivinan qué?… estaba completamente blanca… era nueva. Luego acerqué a mi nariz el área expuesta, y ¡olía a CAFÉ! ¡Era una falsificación!

Luego de haber sostenido conversaciones con más de 20 instituciones en menos de 60 minutos, descubrí al más prolífico falsificador de arte de nuestro tiempo. Pero no uno como los que hemos conocido en el pasado, sino uno con un perfil inusual, que no estaba en esto por dinero, sino por filantropía, por honor, como para ser considerado por papi y mami como un “buen chico”. Landis no estaba interesado en ver en exposición a los FALSOS Reales que reuní en la Universidad de Cincinnati en pasado mes de Abril. Y le cito a él: “No me importa ver estas cosas. Ya las he visto. ¿Hay alguien aquí que diga que eso es bueno? Síp, eso sería bueno.” Palabras de Landis… Así que, compañeros detectives, no teman usar su instinto y hacer preguntas. Ustedes podrían ser los próximos registradores en descubrir algo tan grande como mi investigación sobre Mark Augustus Landis. Visión aguda, debida diligencia, paciencia, naturaleza inquisitiva… no tomar las cosas con su valor aparente. ¡Pueden ser engañados!

Más detalles sobre esta estafa próximamente. Yo podría escribir durante cuatro horas acerca de este caso, pero estoy tratando de mantener coherentemente el ritmo quincenal de esta historia, dándoles a ustedes lo suficiente para ponerles a pensar y despertarles vuestra curiosidad. Ah, ¡y esperen hasta que comparta con ustedes la falsificación del Picasso! Recuerden ver mi información de contacto en la página de Autores del Registrador Trek. ¡Hablamos pronto!

Matt

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Un Falso Real: Tras la pista de un falsificador de arte Parte 2

Picture from LSU University Art Museum

Mark Landis
También conocido por sus alias:
2009 – Steven Gardiner
2010 – Father Arthur Scott
2011 – Father James Brantley
2012 – Mark Lanois

Bueno, mencioné al final de la parte uno de este blog que tenía el relato completo sobre Mark Landis… Debería haber dicho “incompleto”, ya que hasta el día de hoy aun estoy rastreando los movimientos de este individuo. Es asombroso, por decir lo menos, que he utilizado cinco años de mi vida, hasta ahora, rastreando los movimientos de este individuo, pero aun tengo la sensación interna de que él está pensando en cómo reiniciar su estafa, aunque Landis me dijo que él iba a detenerse. Sí, detenerse es lo que él ha hecho en los últimos treinta años y más, ¿no? Pensé que este era el caso cuando me encontré con su tercer alias, Father James Brantley, en 2011. Eso fue un poco después de que su historia fuera publicada por el Financial Times, en la cual él confesó lo que había estado haciendo y cómo estaba haciendo “eso”. Supuse después de leer este artículo (puede encontrarse en internet) que él realmente se había detenido… Mi búsqueda había terminado y Landis lo había logrado. No fue sino hasta febrero de 2012 que me llegó una pregunta de un oficial de desarrollo de la Loyola University de New Orleans. ¡Este particular caballero conocía y había estado rastreando a Landis durante años y tenía algunas buenas noticias! Landis se había acercado a Loyola, tal como lo hiciera diez años antes como Mark Landis, ahora como Mark Lanois. Supongo que para Landis, Lanois debe ser francés, ¡cierto! Yo registré esto en mi informe, y ahora tenía cuatro alias de él (hablaré de cada uno en las siguientes entregas).

Así que regresemos al momento anterior, yo frente a mí mismo y ustedes entusiasmados. El 7 de agosto de 2008, luego de encontrar que algo en los regalos a Oklahoma City no estaba bien, me puse en contacto con mis colegas de otras instituciones de Estados Unidos para ver si alguno tenía alguna donación o regalos de Mark Landis. En las primeras horas, ya había recibido más de veinte preguntas vía telefónica y correo electrónico queriendo saber qué estaba sucediendo. Compartí mi historia con cada uno de quienes conversé, y las historias fueron todas las mismas. Landis incluso había enviado por FedEx los regalos, o había ido en persona a prometer más arte y dinero para un fondo.

Cada institución le dio carta blanca en las tiendas de su museo, le invitó a cenar, y nunca supo más de él. La pregunta favorita que yo hice a cada uno fue… “¿Él hizo mención de que estaba enfermo del corazón y que tenía que operarse?”. ¡Para mi asombro, la respuesta era sí! Creo que él había estado operándose del corazón por más de treinta años, ¿no es así? Esa fue su estratagema por la que la gente se habrá preguntado por qué nunca volvió a aparecer. Tal vez la operación no habría salido bien o quizás había quedado con mala salud. Ese no fue el caso. Él utilizó esto como una de las razones para no aparecer otra vez… ¿Saben por qué? Él utilizó muchas tácticas para mantenerse en secreto, aunque yo no creo que él sentía que estaba haciendo algo malo. Pero fraude es fraude y falsificación es falsificación. Si usted a sabiendas da algo a alguien bajo un falso pretexto, entonces usted está a sabiendas defraudando a ese individuo. El plan es simple. No tienes que obtener dinero por lo que haces, ya sea estafas, o como quieran clasificar lo que Landis hace, luego de leer mi texto. Landis sabía que había estado haciendo esto por largo tiempo, y usted y yo lo sabemos; de otro modo, ¿por qué él cambiaría su nombre y apariencia cuatro veces en cinco años?  Él conoció a alguien que lo había descubierto y que lo había estado rastreando… Sí, ¡yo!

Habrá más de esto en las próximas semanas. Y por favor, siéntanse libres de contactarme o de comentar lo que deseen. Mi información de contacto está en la página de Autores del Registrador Trek. ¡Hablamos pronto!

Matt

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Un Falso Real: Tras la pista de un falsificador de arte Parte 1

Cuando estoy pensando en algo acerca de relatos notables de Registradores una historia me viene de inmediato a la mente: la del falsificador de arte Mark Landis. El registrador Matthew C. Leininger descubrió sus falsificaciones e intentó seguirle la pista desde entonces. Estoy realmente feliz porque él aceptó contribuir con su relato. Haremos esto como el seguimiento a una historia detectivesca de la vida real, así que manténganse en sintonía. Se pueden ver algunas de las falsificaciones que fueron hechas por Landis en este video de youtube. Landis aun se mantiene haciendo sus falsificaciones, de modo que ud. siempre encontrará sus pinturas y alias conocidos en cada relato. Es nuestra meta el mantener a la gente de los museos alrededor del mundo informada acerca de este falsificador y sobre cómo actúa. Si ud. le reconoce: informe de eso a Matt Leininger. ¡Gracias! – Angela.

Lo que estoy por compartir con ustedes es la visión de mis encuentros personales con quien el New York Times ha llamado “el más prolífico falsificador de arte de nuestro tiempo.” Yo era Registrador y jefe de departamento en el Museo de Arte de la Ciudad de Oklahoma en 2008 cuando todo esto comenzó.

picture: LSU University Art Museum

Mark Landis
También conocido por sus alias:
2009 – Steven Gardiner
2010 – Father Arthur Scott
2011 – Father James Brantley
2012 – Mark Lanois

Los registradores son los verdaderos guardianes de las colecciones, y las horas extras y su experiencia se convierten en su segunda naturaleza a la hora de chequear las colecciones, especialmente cuando provienen de un donante que parece tener oscuras intenciones. El 7 de agosto 2008 mi debida atención y diligencia pudieron discernir sus frutos de un modo que ni siquiera imaginaba, cuando me topé con un personaje llamado Mark Augustus Landis, de Laurel, Mississippi. Landis, a principios de 2008, había regalado una acuarela “realizada por” Louis Valtat a la ciudad de Oklahoma. Estábamos muy entusiasmados con esta rara obra de arte, y sin haber realizado ninguna investigación, la montamos, enmarcamos y colgamos en nuestras salas. No solo estábamos entusiasmados con la obra, sino con el prometido regalo de adicionales obras de arte y dinero para un fondo del cual Landis ya nos había hablado. Corría mayo de 2008 cuando recibimos el Valtat. En julio de ese año Landis llegó al museo, durante uno de los montajes más difíciles que se habían asumido. Fui llamado a dejar todo lo que estaba haciendo para atender a Landis, junto con el curador jefe y el director. Fue una agotadora jornada de dos días y medio, por decir lo menos. El equipo consideró a Landis no solo como alguien de oscuras intenciones, sino que además había algo que no estaba bien en él; ¿saben?, no es un buen presentimiento. Le dimos carta blanca en nuestra tienda, y le invitábamos el almuerzo, el cual nunca comió. El curador jefe lo llevó hasta el aeropuerto para su regreso a Laurel (¿les mencioné que Landis pagó su propio boleto de avión, hoteles y sus comidas?). Pero, ¡Landis se quedó dormido en la puerta y alguien le robó todos sus bienes comprados en nuestra tienda! Tuvimos que regresar al aeropuerto y ayudarle a reservar de nuevo para que pudiera regresar a su casa.

Les mencioné el 7 de agosto, fecha que recuerdo bien. Estábamos preparándonos para recibir las referidas nuevas donaciones de obras de arte y mostrarlas a nuestro comité de adquisiciones. Hice mi investigación sobre las piezas, para luego comprobar que el Savannah College of Art and Design había recibido la misma acuarela de Paul Signac que Landis había obsequiado en la misma época en que él estaba en Oklahoma City. Luego encontramos un óleo sobre tabla de Stanislas Lépine. La misma se había mostrado en un comunicado de prensa en el sitio web del Museo de Arte de la Universidad de St. Louis. Mmmmm, sí, donada por Landis. Yo estaba en lo cierto. Investigué las piezas restantes e Igualmente las encontré en otras colecciones a lo largo de Estados Unidos. Después de rastrear los últimos cinco años de movimientos de Landis, descubrí más de cien falsificaciones que Landis había ido donando a instituciones en veinte estados durante más de cincuenta años… y yo soy la única persona que conoció con Landis y reveló su estafa a nivel nacional e internacional.

Este es solo el comienzo, y apenas he arañado en la superficie con este blog. Agradezco a Angela Kipp por invitarme a participar y espero que uds. lo disfruten a medida que yo vaya compartiendo con uds. mi primer informe, y la historia completa acerca de Mark Landis.

Maténganse en sintonía,

Matt

Este post también se encuentra disponible en Francés, traducido por Kelsey Brow.

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