Desde el estante – Notas sobre la limpieza de primavera

Una de las cosas más raras de este trabajo es que no puedes tocar los objetos con los que trabajas. En ninguna otra parte esto es más extrañamente evidente que cuando estamos limpiando la casa [sede de nuestra histórica colección]. Y es cuando venimos, armados con nuestra aspiradora de 1.400 dólares, guantes blancos, trapos para el polvo especiales tratados electrostáticamente y hechos sin componentes artificiales, con cepillos para el polvo hechos de crin de caballo, con nuestros grandes manteles de muselina lavados sin blanqueador ni suavizante, colorante o perfume, y con nuestras esponjosas toallas y paños blancos. Síp, ¡este humilde paño de tela es una de las principales armas en el arsenal del conservador-preservador!

springcleaningDe modo que traemos todo esto a la casa y lo arrastramos por las escaleras –ay, tan estrechas, con esa barandilla que pareciera estar especialmente diseñada para enganchar las mangueras de la aspiradora- y lo alistamos todo. El único problema es… que no hay lugar para disponerlo todo. Excepto el suelo y el alféizar de las ventanas. No puedes poner la brocha para el polvo sobre el aparador, no puedes colocar los accesorios de la aspiradora en el baúl, no puedes sentarte en ninguna de las sillas cuando te sientas cansado. ¿Alguna vez intentaste armar una aspiradora con los guantes puestos? ¿Alguna vez intentaste pasar la aspiradora en una casa que tiene exactamente sólo dos tomacorrientes?, ¿o intentaste aspirar en una casa en la que no puedes tocar el mobiliario con ninguno de los accesorios de la aspiradora, ni con tus manos desnudas?, ¿o cuando para llegar hasta detrás o debajo de un mueble grande debes contar con dos personas más que lleven guantes para levantarlo y moverlo, para que no quede rasguñado el piso?

Luego está el polvo. En la casa, cuando todo está suave y brillante, solo aplicas el espray en tu trapo y frotas la madera y queda reluciente. En una casa como la Casa Hez [Casa de Hezequiah Alexander House], toda la madera es más vieja que tu tátara abuela; tiene grietas, virutas y astillas, y acabados desiguales. Si se le pasa un trapo sobre el polvo, terminas cubierto con trozos e hilachas de sus telas. Tienes que utilizar una brocha para el polvo, y extraerlo con la aspiradora. Incluso, no se permite rociar nada sobre ella, por lo tanto allí los paños de polvo son un lujo. Y ni hablar de los paños y manteles… Luego, a menudo hay que mover un artefacto para desempolvar el mueble sobre el que está colocado. Tienes que recordar que si el objeto tiene un borde, no se puede asir por él, y si tiene un mango, tampoco no se puede asir por él; y si está hecho de vidrio o cerámica no puedes usar guantes; y si no es de vidrio o cerámica tienes que usar guantes; y cuando al fin te acuerdas de lo que está y no está permitido hacer, siete capas más de polvo se han acumulado sobre esos objetos.

Pienso que lo más difícil de recordar es lo de no colocar nada sobre las camas. La mayoría de los cubrecamas y muchos de los manteles son tejidos históricos, por lo que no se puede poner sobre ellos ninguna cosa afilada o rugosa, como las que hayan sido tomadas de un estante de la habitación de los chicos, a menos que se tome la precaución de poner antes una almohadilla gruesa de muselina sobre la cama. La otra cosa con la que tengo problemas para recordar es la de no apoyarse sobre ningún mueble. Es algo automático colocar un brazo en el tocador para apoyarte cuando estás tratando de alcanzar el tomacorriente que está justo detrás de él, o apoyarte contra una cama para alcanzar el lado más lejano para arreglarle su lencería. Bueno, déjame decirte que si te apoyas en una de esas camas, ¡éstas se irán inclinando hasta que tú y ellas queden en el suelo! De modo que, así como ves a tu criada sacudiendo tu casa y ordenando todas tus pequeñas indiscreciones, ten piedad de tu pobre personal y de tus asistentes para las colecciones cuando hagas esa limpieza y trates de encontrar la manera de no poner las manos en las mismas cosas que se deben limpiar… luego de que cientos de niños, que no son los tuyos propios, hayan pasado por allí…

Bueno, tengo trabajo por actualizar en la base de datos. ¡Ta ta… por ahora!

Shanti
Anne

Traducción desde el inglés al español: Fernando Almarza Rísquez

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